Foro DINASTÍAS | La Realeza a Través de los Siglos.

Nuevo tema Responder al tema  [ 72 mensajes ]  Ir a página Anterior  1, 2, 3, 4, 5, 6  Siguiente
Autor Mensaje
 Asunto: Re: SOPHIE CHOTEK VON CHOTKOWA, DUQUESA DE HOHENBERG
NotaPublicado: 30 Jun 2014 18:31 
Desconectado
Avatar de Usuario

Registrado: 17 Feb 2008 21:47
Mensajes: 17241
josefita escribió:
De entre todos los personajes del drama, que se desarrolló en la corte, durante los últimos años de siglo XIX y los primeros del XX, Franz Joseph siempre se me escapa. No logro tener una opinión sobre el, ni ponerle calificativos.


Puede que mi percepción parezca muy benévola, pero yo tiendo a ver en él a un hombre profundamente marcado por la crianza que se le había proporcionado dentro del, digamos, "nucleo duro" de una familia extremadamente tradicional, en una corte extremadamente rígida. El sistema Metternich fue lo que fue...una reacción de tintes casi ultraconservadores a la etapa Revolución Francesa seguida del Consulado que había consagrado la hegemonía de Napoleón a escala prácticamente continental. Aquellos acontecimientos habían sacudido las estructuras del Viejo Régimen y lo habían tumbado por completo. Después de derrotar al advenedizo corso que había conseguido incluso la mano de una auténtica archiduquesa austríaca, el sistema Metternich trataba de implantar una vuelta a un orden estricto en el que cada uno sabía el lugar que ocupaba en una sociedad de clases perfectamente definidas.

Franz se había criado en la certeza de que un día sería el emperador de un enorme imperio frente al cual adquiría una responsabilidad histórica: mantenerlo o acrecentarlo, nunca disminuírlo. Le inculcaron que debía gobernar en un perpetuo alarde de fuerza, porque si se le consideraba débil se multiplicarían los descontentos que tenían siempre en mente subvertir el orden firmemente establecido. Tenía que ser resuelto y mantenerse en sus trece siempre. Ordenado, metódico y esencialmente apegado tanto a la tradición de la dinastía como a la Iglesia Católica Romana. Siempre me ha fascinado el empeño en ese punto de la madre, la archiduquesa Sophie. A fín de cuentas, había nacido princesa de Baviera y los Wittelsbach se consideraban bastante liberales en muchos aspectos. Para más inri, la querida madre de Sophie y abuela materna de Franz, Karoline de Baden, no era católica, sino protestante, y aún en la católica Baviera no se le impidió mantener su fé evangélica.

Pero bueno...a Franz le criaron como le criaron. Todo estaba controlado en su educación. Incluso en su educación sexual, llegado el momento, a través de la selección de las denominadas "condesas higiénicas". Creo que la única decisión en absoluto racional que tomó Franz, joven emperador, fue la de casarse con Elisabeth, una adolescente altamente emotiva y fantasiosa. Pero en realidad el riesgo fue pequeño desde una perspectiva meramente dinástica. Entre Helena, la novia propuesta por conveniencia, y Elisabeth, la novia elegida por su corazón, existía completa coincidencia en lo principal: se trataba de dos hermanas, así que poseían el mismo rango, el mismo linaje, las mismas conexiones familiares, etc. Puede que Helena estuviese mejor educada, pero era fácil convencerse de que la educación de la pequeña Elisabeth se podía "pulir al máximo" con vistas a la boda imperial.

Franz siempre fue un hombre de su tiempo. Incluso sus infidelidades entraban dentro de los cánones de la época, cuando las "indisposiciones y enfermedades" de las esposas se consideraba que justificaban ampliamente que un hombre buscase su desfogue en otras camas. En el momento en que Elisabeth se convirtió en una especie de estrella errante, también quedaba justificado, socialmente, que Franz tuviese sus relaciones con mujeres en las que, quizá de forma comprensible, buscaba encontrar cierta atmósfera doméstica burguesa. Probablemente, era lo que a él le hubiese cuadrado...ser un probo funcionario imperial, cuya tarea consistiese en revisar concienzudamente documento tras documento y ponerles el sello de rigor, con un salario decente, con una vivienda sencilla pero cuidada y administrada por una buena mujer, sensata y discreta. No sé...es siempre la imagen que me viene a la cabeza cuando me pregunto qué tipo de existencia le hubiera cuadrado a un hombre del carácter hiper responsable y profundamente austero de Franz. En él no había ni un toque de fantasía. Eso quedaba para su esposa Elisabeth, para su hermano Max y para su hijo Rudolf.

Me imagino que todos los enredos amorosos de archiduques de su época le llevarían por la calle de la amargura siempre y cuando percibiese en alguna de aquellas relaciones una amenaza a la imagen pública de la dinastía. Los Habsburgo se casaban con quien tenían que casarse, no había vuelta de hoja en ese sentido. Una cosa era el matrimonio, que debía contribuír a mantener el linaje imperial, y otra cosa eran los escarceos contra los que no tenía nada siempre y cuando hubiese cierto "decoro público". Para Franz los matrimonios morganáticos de sus sobrinos representaban un auténtico incordio, un reto a su autoridad dentro del clan y una frustración de cara al futuro porque habría mucha progenie fuera de la línea de sucesión. Pero no pienso que fuese una cosa suya machacar a aquellas mujeres, como Sophie o Bertha. Ese trabajo siempre lo hacían los Montenuovo de turno.


Arriba
 Perfil  
 
 Asunto: Re: SOPHIE CHOTEK VON CHOTKOWA, DUQUESA DE HOHENBERG
NotaPublicado: 30 Jun 2014 18:45 
Desconectado
Avatar de Usuario

Registrado: 05 Oct 2009 05:01
Mensajes: 11433
sambone escribió:
Gracias,Minnie,por tu ,como siempre,magnífico relato,gracias a él me repuesto del soponcio que me ha dado al entrar al foro y ver esa "cosa" fea y peluda. :wink:

Una cosa fea y peluda merodeando por el foro? espero que no muerda... :lmao:

Suscribo tu opinión y la del resto sobre el tema, y Julio también...

Imagen


Sobre las virtudes de Virtudes... supongo que ella sería de lo mejorcito, de una sociedad tan podrida como aquélla (incluso vista con los propios parámetros de entonces) no se podía esperar otra cosa, por eso cuando salía gente algo más abierta de mente y desprejuiciada nos parecen personajes tan extraordinarios.

_________________

"Buscad la Belleza, es la única protesta que
merece la pena en este asqueroso mundo"
(R. Trecet)


Arriba
 Perfil  
 
 Asunto: Re: SOPHIE CHOTEK VON CHOTKOWA, DUQUESA DE HOHENBERG
NotaPublicado: 30 Jun 2014 18:57 
Desconectado
Avatar de Usuario

Registrado: 17 Feb 2008 21:47
Mensajes: 17241
Franz Ferdinand y Soph con sus hijos Sophie "Pinky" y Maximilian "Max":

Imagen

Franz Ferdinand, hacia 1910, flanqueado por sus hijos Max y Ernie:

Imagen


Arriba
 Perfil  
 
 Asunto: Re: SOPHIE CHOTEK VON CHOTKOWA, DUQUESA DE HOHENBERG
NotaPublicado: 30 Jun 2014 19:15 
Desconectado
Avatar de Usuario

Registrado: 17 Feb 2008 21:47
Mensajes: 17241
Vandal, no sé si me dan más escalofríos tus avatares o tus cumplidos... :-D Ya voy pensando sobre ello, si acaso, jajajaja.

Con respecto a lo que comentas, estoy de acuerdo...


Arriba
 Perfil  
 
 Asunto: Re: SOPHIE CHOTEK VON CHOTKOWA, DUQUESA DE HOHENBERG
NotaPublicado: 30 Jun 2014 20:03 
Desconectado
Avatar de Usuario

Registrado: 17 Feb 2008 21:47
Mensajes: 17241
Hay una cuestión sobre la cual no he dicho ni media: ¿cómo era Franz Ferdinand, el heredero del imperio, en lo que concierne sobre todo a su concepción política?. Creo que es una cuestión muy interesante, porque refleja las tendencias dispares en el seno de la familia imperial.

Había en Franz Ferdinand interesantes contradicciones. Por un lado, se le tenía por un hombre de arraigado conservadurismo en el plano político. Sin embargo, estaba dispuesto, llegado el momento, a echar abajo la monarquía dual porque consideraba que aquel famoso pacto que había cristalizado en Austria-Hungría otorgaba excesivo protagonismo a los húngaros. En opinión de Franz Ferdinand, el celebérrimo Compromiso de 1867 había sido una falta sin perdón posible. Ahí tenemos un detalle curioso: al igual que su abuela paterna, la famosa archiduquesa Sophie, Franz Ferdinand era notoriamente anti-magiar en sus planteamientos.

Sí estaba por la labor de un federalismo, incluso una especie de confederación al estilo helvético, que mantuviese aglutinados bajo el cetro de los Habsburgo a austríacos, húngaros, checos, eslovacos, eslovenos, croatas e incluso tuviese en cuenta realidades peculiares como la de los serbios de la Voivodina, un territorio tradicionalmente controlado por los húngaros, o la de los rumanos en Transilvania, también controlados por los húngaros. Una llamativa obsesión para Franz Ferdinand: Italia. En pleno año 1913 llegó a escribir al general Franz Conrad von Hötzendorf que el enemigo natural de Austria era la Italia unificada, a la que en un futuro no muy lejano tendrían que enfrentarse en el campo de batalla para recobrar las ricas provincias de Lombardía y el Véneto que el imperio había perdido en las célebres batallas de Solferino y Magenta, allá por el año...¡¡1859!!. Franz Ferdinand sencillamente se negaba a asumir el resultado territorial del largo proceso de unificación italiana: aspiraba a restaurar los Estados Vaticanos en su anterior grandeza e incluso el Reino de las Dos Sicilias. Esto último seguramente era muy entendible considerando que su abuelo materno había sido Ferdinando II, el Re Bomba; el último monarca de las Dos Sicilias, el exiliado Francesco II, muerto en 1894, había sido su tío carnal. Pero, en gran medida, esas aspiraciones de Franz Ferdinand revelaban un potente anacronismo. Aspiraba a devolver la península italiana a una etapa muy anterior en el tiempo, borrando de un plumazo aquella unificación que trascendía con mucho al hecho concreto de que los Saboya le hubiesen ganado la partida en su momento, gracias al talento político de Cavour, al coraje de Garibaldi y last but not least a una oportunísima alianza con Francia, a otras dinastías asentadas en tierra itálica, desde los Habsburgo a los Borbones.

Para decir verdad, Franz Ferdinand poseía una inteligencia "limitada". Se le podía considerar, sin peligro de cometer por ello una injusticia, un hombre con una estrechez de miras que su educación no había corregido sino que en todo caso había subrayado. Quienes le echaban en cara su carácter hosco y su temperamento a veces brutal, reconocían asimismo su obstinación. No solía "bajarse de la burra". Eso podía tener su parte positiva: por ejemplo, en el romance con Soph, se había empeñado en mantenerse fiel a su amor por la condesa checa y lo había hecho, amenazando incluso con esperar hasta que el emperador se muriese para luego hacerla su esposa. Pero en un futuro emperador, aquella terquedad resultaba un tanto ominosa. Y, adicionalmente, estaba su ramalazo depresivo, o quizá maníaco-depresivo, intensificado por la conciencia de estar aquejado del mal de la tuberculosis, al igual que su hermano Ferdinand Karl. Franzi se sobrevaloraba, se veía a sí mismo más hábil y capaz de lo que era, pero había en él también aquella tendencia a dejarse arrastrar por la melancolía. En el fondo, era un tipo simple que estaba absolutamente orgulloso de su pericia como cazador. Se jactaba constantemente de haber abatido cinco mil ciervos en sus habituales excursiones cinegéticas.


Arriba
 Perfil  
 
 Asunto: Re: SOPHIE CHOTEK VON CHOTKOWA, DUQUESA DE HOHENBERG
NotaPublicado: 30 Jun 2014 20:11 
Desconectado
Avatar de Usuario

Registrado: 30 Ago 2009 23:08
Mensajes: 1304
Ubicación: España
jabo escribió:
No eran maleducados, era otra mentalidad y otros tiempos. Gracias a Dios todo eso hoy a cambiado...

Estoy muy de acuerdo contigo, jabo :thumbup:

Minnie, me alegra que hayas recuperado este tema (en la época más adecuada posible) >:D< :cheerleader:

_________________
Lisy


Arriba
 Perfil  
 
 Asunto: Re: SOPHIE CHOTEK VON CHOTKOWA, DUQUESA DE HOHENBERG
NotaPublicado: 30 Jun 2014 20:13 
Desconectado
Avatar de Usuario

Registrado: 18 Jul 2012 18:58
Mensajes: 10552
Minnie,

Muchas gracias. Este hilo está precioso! Me encanta como relatas la historia de Sophie y Franz Ferdinand.

>:D<

Tienes algún libro que recomendarías especialmente sobre la pareja?

Vandal,

Tú nuevo look "Chewie" está fenomenal! :yay:

_________________
"I always try to dance when this song comes on, because I am the Queen, and I like to dance",
Lilibet


Arriba
 Perfil  
 
 Asunto: Re: SOPHIE CHOTEK VON CHOTKOWA, DUQUESA DE HOHENBERG
NotaPublicado: 30 Jun 2014 20:25 
Desconectado
Avatar de Usuario

Registrado: 15 Ago 2010 15:24
Mensajes: 139
Gracias por esta preciosa biografia.


Arriba
 Perfil  
 
 Asunto: Re: SOPHIE CHOTEK VON CHOTKOWA, DUQUESA DE HOHENBERG
NotaPublicado: 30 Jun 2014 20:39 
Desconectado
Avatar de Usuario

Registrado: 17 Feb 2008 21:47
Mensajes: 17241
Tanja escribió:
Minnie,

Muchas gracias. Este hilo está precioso! Me encanta como relatas la historia de Sophie y Franz Ferdinand.

>:D<

Tienes algún libro que recomendarías especialmente sobre la pareja?



Seguramente habrá muchos libros interesantes que yo ni conozco, jajaja, pero en mi caso disfruté vívidamente con la lectura de "The Assasination of the Archduke: Sarajevo 1914 and the romance that changed the world". De hecho, debo decir que en gran medida este tema bebe de esa fuente, del libro mencionado, que es una obra conjunta de Greg King (muy fan de siempre de su biografía de la zarina Alejandra...) y de Sue Woolmans. Si puedes, léelo, Tanja. Es excelente material y se hace muy pero muy ameno.

Además, reitero no sólo mi admiración a autores como King o, por citar otro, Robert K. Massie. Sin ellos, mi vida hubiese perdido tardes magníficas y estos personajes no me resultarían tan cautivadores.


Arriba
 Perfil  
 
 Asunto: Re: SOPHIE CHOTEK VON CHOTKOWA, DUQUESA DE HOHENBERG
NotaPublicado: 30 Jun 2014 21:31 
Desconectado
Avatar de Usuario

Registrado: 17 Feb 2008 21:47
Mensajes: 17241
Sabemos (pag 2 de este tema, jajaja) que en su luna de miel Franz Ferdinand escribía a la archiduquesa María Theresa, su querida "Mamá", románticas parrafadas acerca de la felicidad que le proporcionaba estar casado con Soph. Pero que un hombre se muestre exultante acerca de su mujer en los días inmediatamente posteriores a una boda largamente deseada y por la que se ha luchado contra viento y marea, entra dentro de lo previsible. Lo que verdaderamente da una medida de la profundidad de los sentimientos de Franzi por Soph es que años después, cuando ya tenían a sus hijos y por tanto varios años continuados de convivencia, siguiese escribiendo a María Theresa cosas como que "lo más sabio que había hecho en toda su vida había sido casarse con Sophie". Según Franzi, ella lo era "todo para mí: mi mujer, mi doctor, mi consejero...en una palabra, mi felicidad". Aquel Franz Ferdinand antisemita, antihúngaro y antiitaliano, taciturno y a veces iracundo, fumador empedernido a pesar de la tuberculosis y completamente inclinado a seguir abatiendo ciervo tras ciervo, podía sentirse profundamente apaciguado por la mera presencia de Soph. Ella ejercía un efecto calmante sobre él, le sosegaba y en gran medida le hacía más agradable de trato.

Como se ha visto, hacia 1909 la visibilidad de Sophie se incrementó, pues se le permitió acompañar a Franz Ferdinand a Rumanía y a Berlín. El 1 de enero de 1910, Franz Joseph decretó que, en adelante, los miembros de la guardia imperial o cualquier militar que participase en actos públicos con asistencia de Franz Ferdinand y Sophie deberían presentar armas no sólo ante el archiduque, sino también ante la duquesa de Hohenberg que había visto modificado su tratamiento en 1909. Soph ya no era Ihre Durchlaucht, Su Alteza Serenísima, sino Ihre Hoheit, Su Alteza, un tratamiento más propio de la consorte de un futuro emperador. Acorde con eso, Franz Joseph decretó que incluso cuando ella se quedase sola en Belvedere, por tener que ausentarse el heredero, se mantendría la misma guardia de honor. Era todo un "salto cualitativo", que se veía ratificado por el hecho de que miembros de la familia imperial que durante años habían sido desdeñosos con Sophie, de repente se mostraban más cálidos hacia ella, por ejemplo la archiduquesa Erzsi, la hija de Rudolf, y, quizá más significativo, el archiduque Friedrich, el marido de la notable archiduquesa Isabelle.

Sin embargo, seguían existiendo fuertes reservas acerca del papel público de Soph. Cuando el 6 de Mayo de 1910 falleció el rey Edward VII de Inglaterra, antaño conocido como Bertie príncipe de Gales, la corte imperial enseguida decidió que Franz Ferdinand representaría a Austria-Hungría en las honras fúnebres, que motivarían una enorme congregación de miembros de la realeza europea y no europea de la época. Franz Ferdinand se hizo ilusiones acerca de que su Sophie podría acompañarle a Inglaterra. A fín de cuentas, los viajes conjuntos a Rumanía y a Prusia parecían dejar muy atrás etapas más sombrías, como aquella en que la pobre Soph no se había considerado "lo bastante enaltecida" como para presenciar la boda de un rey de España con la (morganática por lado paterno) Ena de Battenberg. Pero a mediados de 1910, la corte frustró por completo el deseo de Franzi de llevar a Soph a los funerales de Bertie, aunque en esa ocasión con una muy buena justificación: la corte inglesa no estaba incluyendo a las esposas de monarcas y príncipes en las invitaciones cursadas con tan luctuoso motivo. Era obvio que, si no íban a asistir las consortes del amplio elenco de reyes y príncipes, hubiera sido muy poco apropiado que el nuevo rey -aún no coronado- George V y su reina Mary tuviesen que encargase de recibir a la duquesa de Hohenberg. Franz Ferdinand lo aceptó...de forma bastante reluctante. Se marchó a Londres muy malhumorado y eso no cambió por el hecho de compartir tren con otros ilustrísimos compañeros de duelo como el novedoso zar Ferdinand de Bulgaria. Hubo una especie de competición brutal entre Ferdinand, flamante zar, y Franz Ferdinand, heredero de un gran imperio, porque cada uno de ellos reclamaba que su vagón se enganchase delante del vagón del otro. El asunto levantó bastante polvareda en aquel entonces.

Para cuando, en 1911, Londres se engalanó para recibir al contingente de invitados de fuste para la coronación de George V y su Mary, Franz Ferdinand no estaba presente. Quizá temiendo que si le tocaba a él representar a su país no le dejasen llevarse a Sophie, se había adelantado a pedir al emperador Franz Joseph que mandase "a su joven sobrino Karl". A fín de cuentas, Karl era el segundo en línea de sucesión al trono...y acababa de comprometerse en matrimonio con una muchacha absolutamente apropiada: la princesa Zita de Borbón-Parma.


Arriba
 Perfil  
 
 Asunto: Re: SOPHIE CHOTEK VON CHOTKOWA, DUQUESA DE HOHENBERG
NotaPublicado: 30 Jun 2014 22:37 
Desconectado
Avatar de Usuario

Registrado: 17 Feb 2008 21:47
Mensajes: 17241
Imagen

Zita, 1911


Cuando el archiduque Otto el Hermoso se había muerto absolutamente devastado por la sífilis a los cuarenta y un años de edad, su hermano mayor Franz Ferdinand había experimentado la exigencia moral de ser un tío absolutamente pendiente de sus sobrinos huérfanos de padre, Karl (segundo en línea de sucesión al trono) y Max. Por cierto que una de las más grandes contribuciones de Franz Ferdinand a la formación del joven Karl fue prevenirle constantemente sobre los daños que podía sufrir si se relacionaba de manera alegremente promíscua con las bellas muchachas ligeras de cascos. Otto había sido un habitual de los burdeles vieneses, aparte de mantener numerosas amantes más o menos duraderas. El resultado: enfermedades venéreas y de rebote la muerte. Un caso no muy lejano también lo constituía el difunto kronprinz Rudolf, que también solía irse a los lupanares y contrajo la enfermedad venérea que contagió a su esposa Stephanie. Rudolf y más evidentemente Otto eran ejemplos de que Karl debía practicar la abstinencia...o ser tremendamente selectivo en la elección de parejas sexuales previas a su matrimonio. Es probable que de estar viva y haber asistido a esa conversación la archiduquesa Sophie, abuela paterna y bisabuela paterna respectivamente de Franz Ferdinand y Karl, hubiese asentido vigorosamente con la cabeza mientras musitaba las palabras "condesas higiénicas", que aquello era lo que había funcionado años atrás con el emperador Franz Joseph...

En una época ulterior, la moza con la que acabó casándose Otto culparía a Franz Ferdinand de no haber machacado con que la abstinencia era mejor que elegir con esmero a las amantes de juventud. Karl no llegó virgen al matrimonio...y su mujer, Zita, princesa de Borbón-Parma, consideró que ese fallo había que imputarlo a la falta de una verdadero aleccionamiento moral por parte de Franz Ferdinand. Vamos, que a éste último le reprochaba...haber sido pragmático.

Zita cumplía sobradamente el requisito fundamental para casarse con un Habsburgo: poseer un linaje real. Su padre era el ya no reinante duque de Parma y Piacenza, Robert de Borbón-Parma, que había tenido por primera mujer a María Pía de Borbón-Dos Sicilias, una hermana menor de María Annunziata, la madre de nuestro querido Franz Ferdinand. María Pía se murió con sólo treinta y tres años, en Biarritz, dando a luz a su duodécima criatura, muerta nada más nacer. Antes había tenido once retoños, de los cuales dos habían muerto en la temprana infancia. De los nueve hijos que sobrevivieron a María Pía, es de notar que seis eran mentalmente retrasados.

Pese a tan extensa, y complicada, familia...el duque Robert era muy muy rico, lo que, sumado a su pedigree, le convertía en un excelente partido. La hija de un rey exiliado de Portugal, María Antonia de Braganza, fue la elegida para convertirse en su segunda mujer. Ahí tenemos una segunda conexión destacada con nuestro Franz Ferdinand: si María Pía, la primera mujer de Robert, había sido hermana de su madre Annunziata, resultaba que María Antonia, la segunda esposa de Robert, era una de las apreciadas hermanas de su muy amada madrastra María Theresa. María Antonia. María Antonia se puso a tener hijos con la misma facilidad que su predecesora María Pía. Si María Pía había parido la friolera de doce veces, ella repitió la gesta. En su caso, hubo más suerte: ninguna criatura se malogró en la cuna y no nacieron retrasados, aunque una hija de las menores era casi totalmente sorda.

Entre los retoños de María Antonia, Zita, así llamada porque su tía materna Adelgunda se acordó de una santa que contaba con muchos devotos en la Toscana, fue la quinta...y una de las tres que tuvo el detalle de nacer en Pianore, localidad situada entre Viareggio y Lucca, en la denominada Riviera italiana. En realidad, la familia alternaba las estancias en Pianore con otras en su gran mansión de Schwarzau, junto al frondoso bosque de Neunkirchen, cerca de Viena. La familia imperial de Austria solía visitar a los Borbón-Parma en Schwarzau, era algo muy habitual. La hermana anterior en nacer a la propia Zita, Francesca, conocida en la familia con el apelativo cariñoso de Cicca, se llamaba Francesca porque había ído a Schwarzau a servirle de padrino en la ceremonia bautismal...el mismísimo emperador Franz Joseph. Los jóvenes archiduques hijos de Otto, Karl y Max, acudían con frecuencia de la mano de su "abuela", la archiduquesa María Theresa, y jugaban con los niños Borbón-Parma. Eran buenos amigos de infancia de Sixtus y Xavier, dos hermanos mayores de Cicca y Zita.

El alemán era una lengua que Zita sentía como propia. A fín de cuentas, su abuela materna era una princesa netamente alemana: Adelaide de Löwenstein-Wertheim-Rosenberg. Schwarzau era un hogar para ella y, añadiendo más datos, Cicca tenía diez años y Zita nueve cuando las dos fueron enviadas, para que puliesen al máximo su educación, a un convento de salesianas situado en la localidad de Zangberg, en la frontera entre Baviera y Austria. Allí las sorprendió en 1907 la noticia de la muerte de su padre, el duque Robert. Pero María Antonia, viuda, seguía muy pendiente de la formación de su progenie, asesorada por su madre Adelaide. Cicca y Zita se fueron luego a otro convento, el convento de Santa Cecilia, en la isla de Wight, en Inglaterra.

Una Zita ya adolescente atrajó, durante un encantador sejour en la residencia de Frohsdorf, el interés de un príncipe veintidós años mayor que ella. Se trataba de Jaime, duque de Madrid, hijo varón del pretendiente carlista Carlos duque de Madrid y de la primera esposa de éste, Margherita de Borbón-Parma, tía paterna de Zita. Había otra conexión familiar aparte de la difunta tía Margherita: María das Neves de Braganza, hermana mayor tanto de María Antonia madre de Zita como de la archiduquesa María Theresa "mamá" de Franz Ferdinand y "abuela" de Kar, estaba casada con Alfonso Carlos, duque de San Jaime, hermano de don Carlos y tío de Jaime duque de Madrid. En aquel enredo familiar, una boda de Jaime con Zita hubiera complacido enormemente al carlismo. Sin embargo, la duquesa viuda de Parma y Piacenza, María Antonia de Braganza, había visto de cerca un ejemplo desastroso de matrimonio sin amor: el de su hijastra mayor María Luisa, medio hermana de Zita, con el zar Ferdinand de Bulgaria. María Antonia no tenía intención de obligar a ninguna de sus hijas a casarse, así que Zita fue libre de eludir los requiebros del maduro don Jaime.

Hacia 1910, el soltero más elegible de Austria era sin lugar a dudas el archiduque Karl, que seguía en la línea de sucesión a su tío Franz Ferdinand. Se había rumoreado que Karl podía casarse, tal vez, con su prima Ella, la archiduquesa Elisabeth Franziska, una muy atractiva jovencita hija de la archiduquesa Marie Valerie y por tanto nieta del emperador Franz Joseph. La boda de Karl con Ella, desde luego, hubiera complacido inmensamente a la corte imperial. Pero entre Karl y Ella no existía, por así decirlo, ninguna "química"...y la guapa archiduquesa estaba firmemente decidida a obtener un matrimonio romántico. Se barajaron otros nombres de posibles novias para Karl, pero ninguna pareció cobrar mayor protagonismo. Por lo visto, enseguida se sugirió que la joven Zita podría resultar una opción interesante: durante una visita del archiduque Karl a Lucca, en una cena, le situaron junto a la princesa, ataviada con un vaporoso vestido de muselina blanca y ambos pudieron conversar con naturalidad en alemán. Esa facilidad para interactuar de los muchachos fue algo de lo que tomó nota la "abuela" de Karl, la archiduquesa María Theresa, que se encargó de invitar a ambos a visitar justo en la misma época su residencia villa Wartholz...A esas alturas, la madre de Karl, la archiduquesa María Josepha, entró en el juego invitando a Cicca y Zita a un baile en el que ella ejercía de anfitriona. Después, de nuevo María Theresa organizó unas batidas de caza y algunos picnics en su pabellón de Sant Jakob: allí Karl y Zita pudieron tratarse de nuevo en una atmósfera perfectamente acogedora.

El 13 de junio de 1911, Karl le propuso matrimonio a Zita. Ella aceptó.


Arriba
 Perfil  
 
 Asunto: Re: SOPHIE CHOTEK VON CHOTKOWA, DUQUESA DE HOHENBERG
NotaPublicado: 30 Jun 2014 23:21 
Desconectado
Avatar de Usuario

Registrado: 17 Feb 2008 21:47
Mensajes: 17241
Zita era la novia imperial que a Sophie Chotek no le habían permitido ser. La novia acogida con verdadero agrado, incluso con júbilo, porque llegaba con el linaje adecuado y unas excelentes conexiones familiares; la novia de la que se esperaba que encajase perfectamente en el escenario de la corte vienesa, que se transformase en una perfecta archiduquesa y, con el tiempo, en una más que apropiada emperatriz-reina. En cuanto Karl y Zita formalizaron su noviazgo en Pianore, los dos hubieron de separarse. Ella marchó junto a su madre y hermanos, con una escolta de honor austríaca, a Roma, porque el Papa Pío X, entusiasmado de que un heredero Habsburgo fuese a casarse con una ultracatólica Borbón-Parma, deseaba recibirla en audiencia. Simultáneamente, Karl tomó el camino a Londres. Le correspondía representar a Austria-Hungría en la coronación de George V y su Mary, un honor que Franz Ferdinand había pedido que se le confiriese, aunque los más maliciosos de la corte aseguraban que el tío echaba espumarajos por la boca debido a que el sobrino recien prometido íba a atraer sobre sí mucha atención durante su estancia en Inglaterra.

Dijesen lo que dijesen los maliciosos, Karl era un sobrino que siempre se mostraba respetuoso con su tío...y con la esposa de éste. Las cartas de Karl a Franz Ferdinand concluían invariablemente con un muy afectuoso: "Beso las manos de mi tía". Adicionalmente, la joven Zita parece haber mostrado excelente predisposición: a fín de cuentas, su tía María Theresa era la "mamá" de Franzi y una especie de hada madrina para Sophie Chotek. Zita estaba especialmente interesada en que quedase clara su simpatía por la duquesa de Hohenberg, esposa del heredero al trono. En una ocasión en que ambas acudían juntas a una representación, la princesa de Borbón-Parma besó en señal de respeto la mano de Sophie. Soph podía no ser la mujer más avispada del planeta, pero tenía excelente crianza y era por naturaleza tanto lista como prudente, dos cualidades que le habían hecho granjearse la simpatía de no pocos en la corte al cabo de años. Retirando la mano, advirtió a Zita que no debía volver a hacer algo así nunca, ya que ese tipo de atenciones serían luego pasto de cotilleos que acabarían causando preocupación a ambas.

Después de la boda, Karl y Zita disfrutaron una breve luna de miel antes de que él, que seguía como era tradición la carrera militar, hubiese de reincorporarse a su regimiento de Dragones en Brandeis, una pequeña localidad checa. De allí, al cabo de pocas semanas, le transfirieron a la región de Galitzia. Hasta 1912 no volvieron a Viena, dónde Karl enseguida se integró en calidad de mayor en el Trigésimonoveno Regimiento de Infantería. Zita estaba embarazada...y su primer hijo nacería, precisamente, en Villa Wartholz, la residencia de María Theresa, tía de Zita y "abuela" de Karl. La nueva "familia" necesitaba un hogar adecuado a su rango en Viena y se les asignó el Palais Hetzendorff. Las visitas cruzadas con Franz Ferdinand y Soph estaban a la orden del día: los herederos hacían a menudo el viaje desde Belvedere a Hetzendorff, y la joven pareja enseguida devolvía la gentileza cubriendo del trayecto de Hetzendorff a Belvedere. La relación era tan cercana, que Zita enseguida notó que su "tío Franzi" se mostraba "desasosegado" en los primeros meses de 1914. El desasosiego provenía del hecho de que en la corte imperial estaban planificando enviarle de viaje oficial a Sarajevo, la capital de Bosnia-Herzegovina.


Arriba
 Perfil  
 


Mostrar mensajes previos:  Ordenar por  
Nuevo tema Responder al tema  [ 72 mensajes ]  Ir a página Anterior  1, 2, 3, 4, 5, 6  Siguiente


¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 0 invitados


No puede abrir nuevos temas en este Foro
No puede responder a temas en este Foro
No puede editar sus mensajes en este Foro
No puede borrar sus mensajes en este Foro
No puede enviar adjuntos en este Foro

Buscar:
Saltar a:  



Style by phpBB3 styles, zdrowie zdrowie alveo
Powered by phpBB © 2000, 2002, 2005, 2007 phpBB Group
Base de datos de MODs
Traducción al español por Huan Manwë para phpbb-es.com
phpBB SEO
Crear Foro | Subir Foto | Condiciones de Uso | Política de privacidad | Denuncie el foro