Foro DINASTÍAS | La Realeza a Través de los Siglos.

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 Asunto: Re: KAISER (WILHELM II)
NotaPublicado: 08 Mar 2014 21:10 
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 Asunto: Re: KAISER (WILHELM II)
NotaPublicado: 08 Mar 2014 21:23 
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 Asunto: Re: KAISER (WILHELM II)
NotaPublicado: 08 Mar 2014 22:12 
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Otra foto donde el parecido es indiscutible.

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 Asunto: Re: KAISER (WILHELM II)
NotaPublicado: 08 Mar 2014 22:41 
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En los albores de aquel otoño, Alberto, allá en Inglaterra, se preocuparía, y no poco, por unas fiebres bastante notables que se cebaron en Fritz a raíz de un fuerte trancazo que pilló durante los festejos que rodearon la coronaciónd de sus padres en la fortaleza de Königsberg. Esos viejos castillos con sus piedras rezumando humedad y sus corrientes de aire pueden ser funestos para la salud, como bien comprobó el pobre Fritz. Pero a pesar de las ansiedades de Vicky, contagiadas a su padre a pesar de la distancia, Fritz salió indemne de aquellas calenturas brutales. Lo malo es que, en cuanto se supo que él estaba recobrando las fuerzas poco a poco, también llegaron a Inglaterra noticias sobre los estragos que la fiebre tifoidea causaba en la familia real portuguesa. Eso afectó mucho a Alberto, porque se trataba de familia muy cercana, de los hijos de su sobrino Ferdinand de Saxe-Coburg-Kohàry, un mozo garrido que había tenido la suerte de casarse con la reina titular de Portugal María II.

Es bastante lógico que, justo tras la tragedia portuguesa, un intenso malestar de Vicky, caracterizado por fuertes dolores de cabeza y oídos, preocupase seriamente a Alberto. El príncipe consorte se sintió bastante aliviado al saber que, al menos, se había suspendido una visita oficial prevista de los príncipes herederos de Prusia a Breslau. Casi simultáneamente, Alberto tuvo la satisfacción de despedir a su querido hijo Leopold, enfermo de hemofilia y que íba a pasar el invierno en Cannes, en la encantadora Riviera francesa, al cuidado de Sir Edward y lady Bowater.

Nada podía hacer pensar que la vida de Alberto se acercaba a su fín en aquel tránsito del otoño al invierno de 1861. Resumiendo mucho las cosas, en el mes de Noviembre, Alberto fue consciente del escándalo que se cernía sobre la monarquía británica debido a que su muy díscolo hijo el príncipe heredero Bertie había tenido la ocurrencia de mantener relaciones íntimas con una muchacha llamada Nellie Clifden en Irlanda. Alberto temía un chantaje acerca de un embarazo indeseado, imaginándose que la monarquía absolutamente respetable que él había querido que encarnase su familia acabaria probablemente arrastrada por el fango de la maledicencia por culpa de la liviandad y la falta de discreción de su hijo Bertie. Asíq ue el príncipe consorte se sintió compelido a visitar a Bertie, a la sazón en la Universidad de Cambridge. El príncipe consorte arrostró, así, un viaje penoso para él, que le devolvió a casa hecho unos zorros. La fiebre tifoidea prendería en él, arrastrándole día tras día hacia una muerte que se produjo el 14 de diciembre en Windsor.


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 Asunto: Re: KAISER (WILHELM II)
NotaPublicado: 08 Mar 2014 22:55 
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Willy ataviado a la escocesa en una foto para su abuela Victoria

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La risa es un antidepresivo sin efectos secundarios


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 Asunto: Re: KAISER (WILHELM II)
NotaPublicado: 09 Mar 2014 00:26 
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Registrado: 05 Jul 2012 20:41
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Bueno me atrevo a resumir mi punto de vista sobre las relaciones del Kaiser y su madre.
Vicky consciente de las implicaciones políticas de su matrimonio con Fritz, quería convertir el sueño liberal de su padre en realidad y para ello contaba con influir sobre su marido y modelar a su hijo. Pero Wilhelm, nacido cuando ella solo tenía 19 años, no era el heredero intelectual y físicamente perfecto que ella esperaba. Ni precoz ni particularmente dotado, con una tara física, no le consideró el digno heredero del príncipe Alberto . Sus cartas a VR están llenas de reproches hacia el niño y de lamentos por el desencanto que este ha supuesto. Es dudable que la impulsiva Vicky, guardase sus sentimientos para su pluma y papel . Para un niño que adoraba a su madre, comprender que no estaba a la altura de lo que esta esperaba de él, sentirse rechazado por ella, debió ser devastador.
Convencida de que todo lo Inglés era simplemente mejor, trata de imponer a sus hijos, pensamientos, modos y formas británicos, contra la opinión de Guillermo I, de Augusta y del todopoderoso Bismarck, a quien el niño ve como cimentador de la grandeza alemana bajo el dominio de Prusia. Wilhelm mantiene una relación de amor odio con su madre, que proyecta en su actitud ambivalente hacia Gran Bretaña.
Hubo otras dos princesas tan narcisistas como vuestra amada Vicky. Indudablemente más bellas, probablemente menos inteligentes pero con más encanto y capacidad de negociación, fueron pese a los conflictos que generaron, más queridas y admiradas en los países donde reinaron. Madres jóvenes también, compartieron los ideales liberales pero por motivos, menos altruistas. Su prioridad era la libertad sí, pero sobre todo para ellas mismas. Incapaces de hacer valer sus puntos de vista en la educación de sus hijos, no les culparon a ellos, tampoco lucharon, simplemente renunciaron. La una, nieta al fin y al cabo de VR, cuando fue Reina asumió su papel con gracia y dignidad y solo llego al enfrentamiento directo con su primogénito, cuando Carol olvidó su deber y se casó fuera de las normas. Sobre la otra se han escrito multitud de libros, tratados incluso. Pero nadie pone en duda que Rodolfo siempre la idolatró.


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 Asunto: Re: KAISER (WILHELM II)
NotaPublicado: 09 Mar 2014 02:38 
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Muchas gracias por tantos elogios, realmente poco merecidos. Lamentablemente tengo muy atrasada mis lectura, pero estoy encantada de colaborar con lo que se pueda.

Hay que ahondar un poco más en los personas de Vicky y Alberto como personas políticas. El príncipe Alberto era, sin lugar a dudas, un estadista brillante pero con pocas dotes en el trato con las personas--curiosamente la mejor cualidad de su hijo y sucesor de su esposa--lo que no lo hacía un político efectivo. Hay que recordar que Alberto a su llegada a Inglaterra como consorte de Victoria se encontró en una situación parecida a la de su hija casi 20 años después. El príncipe Alberto fue mirado por encima del hombro por la corte y los políticos ingleses más que todo, creo yo, por el hecho de no ser un príncipe con fortuna. Sus primeros años en Inglaterra no fueron ni fáciles ni placenteros ya que la posición del consorte de la reina no estaba tan definida como la de una reina consorte. A todo esto Alberto reaccionó con orgullo, algo comprensible, pero que lo aisló de todas las personas que pudieron ayudarle en su vida en la corte.
Algo muy loable de su personalidad, es que sin importar que no fuera apreciado Alberto se dedicó durante mucho tiempo a trabajar junto a la Reina en la sombra y fue el artífice y motor principal de muchos cambios que fueron cimentando la importancia de la corte inglesa entre las demás monarquías. Aporte que le fue reconocido después de su muerte.
Quien si era un diplomático excelente era la mano derecha de Leopoldo de Bélgica y luego de Victoria y Alberto: El Barón Stockmar. Para cuando Vicky y Fritz se casaron el barón ya se había retirado--y moriría en 1863-- y su hijo Barón Ernest ejercería como tesorero de Vicky y Fritz cuando se casaron, si bien Fritz puso en conocimiento de Alberto que este último nombramiento no sería bien recibido en Berlín, pues el Barón sería visto como un representante de Alberto y de los Coburgo dentro de la residencia del príncipe que estaba destinado a ser rey de Prusia.

El príncipe Alberto pudo compartir sus ideas liberales para el futuro de Alemania con Wilhem, el padre de Fritz, en 1848 pero sin impresionarlo mucho. El príncipe Alberto interpretó el silencio de Wilhem como una señal de aceptación de su exposición y luego de que éste volviera a Alemania siguió enviando cartas a Wilhem sobre el asunto. Van der Kiste dice que las cartas eran quemadas sin ser abiertas. Está actitud de Alberto y la reacción de Wilhem no ayudó a Vicky cuando llegó a Berlín, pues ya había una atmósfera hostil hacia ella.

El príncipe Alberto, la Reina Victoria y Vicky tenían un defecto en común: estaban convencidos de siempre tener la razón y no aceptaban fácilmente equivocarse o que las cosas se hicieran de otra forma a como ellos querían. Esta fue la razón por la que el príncipe Alberto no se dio cuenta que después de vivir casi 20 años en Inglaterra era poco o nada lo que sabía de la corte de Berlín y de sus personajes importantes e influyentes.
La reina Victoria, estando Vicky recién casada exigía a su hija cartas diarias detallando no sólo los acontecimientos de su vida sino de la corte. También recordaba constantemente a Vicky su posición y linaje como princesa inglesa. Estos recordatorios fueron más frecuentes después de la temprana muerte de Alberto, pues servían también para recordarle a Vicky el papel que su padre le había encomendado. A la Reina y de alguna forma a Vicky también se les olvidó que Vicky no se casó únicamente con un príncipe sino con su país y con su corte. Y que era fundamental para su papel como consorte ser respetada y apreciada por su pueblo y por su gobierno. No insinúo que Vicky no haya sido leal a su esposo y a su país de adopción pero decidió ser más fiel a su padre, a sus propias ideas y a su herencia. Esto impidió que pudiera hallar un punto medio que le permitiera ser mejor recibida en la corte prusiana sin dejar de lado sus convicciones políticas y que a la vez le hicieran más fácil el camino a su esposo.

El brillante intelecto de Vicky no le permitió ser flexible ni adaptarse las condiciones que le imponían desde afuera. De la forma en que lo veo, la inflexibilidad de Vicky le resto puntos a su natural encanto y forma de ser abierta y poco prejuiciosa. Y al igual que su padre fue politícamente inefectiva.

Saludos


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 Asunto: Re: KAISER (WILHELM II)
NotaPublicado: 09 Mar 2014 09:24 
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Josefita y Rocío...yo creo que las dos, contemplando el asunto desde diferentes perspectivas, habéis sintetizado magníficamente todos los motivos de la escasa aceptación de Vicky en Berlín, entre su familia política y entre los Junkers, el equivalente prusiano de la "gentry" británica, además de señalar el trasfondo de su relación ambivalente con Willy. Me parece muy acertada esta reflexión tuya, Josefita:

Vicky consciente de las implicaciones políticas de su matrimonio con Fritz, quería convertir el sueño liberal de su padre en realidad y para ello contaba con influir sobre su marido y modelar a su hijo. Pero Wilhelm, nacido cuando ella solo tenía 19 años, no era el heredero intelectual y físicamente perfecto que ella esperaba. Ni precoz ni particularmente dotado, con una tara física, no le consideró el digno heredero del príncipe Alberto . Sus cartas a VR están llenas de reproches hacia el niño y de lamentos por el desencanto que este ha supuesto. Es dudable que la impulsiva Vicky, guardase sus sentimientos para su pluma y papel . Para un niño que adoraba a su madre, comprender que no estaba a la altura de lo que esta esperaba de él, sentirse rechazado por ella, debió ser devastador.

Los niños son poderosamente intuitivos. Pienso que el pequeño Willy siempre supo que no había sido lo que su madre esperaba que fuese desde el mismo instante en que se supo encinta: una versión mejorada de Fritz gracias a una serie de rasgos heredados de Alberto, algo así como el "príncipe perfecto" en opinión de una hija que bebía los vientos por su padre.

De tu reflexión, Rocío, me ha llamado la atención esto:

El príncipe Alberto pudo compartir sus ideas liberales para el futuro de Alemania con Wilhem, el padre de Fritz, en 1848 pero sin impresionarlo mucho. El príncipe Alberto interpretó el silencio de Wilhem como una señal de aceptación de su exposición y luego de que éste volviera a Alemania siguió enviando cartas a Wilhem sobre el asunto. Van der Kiste dice que las cartas eran quemadas sin ser abiertas. Está actitud de Alberto y la reacción de Wilhem no ayudó a Vicky cuando llegó a Berlín, pues ya había una atmósfera hostil hacia ella.

Fijaos que yo siempre había tenido la certeza de que la boda Fritz&Vicky había sido un proyecto conjunto de los padres de ambos, aunque luego, por una de esas bonitas carambolas que algunas veces se daban para fortuna de las parejas apañadas por razones de Estado, ambos se aviniesen maravillosamente. Pero hace poco leí -lástima que no recuerdo exactamente dónde- que, en la parte prusiana, Wilhelm no había estado precisamente convencido. Augusta, que presumía de una orientación liberal que había asimilado gracias a su crianza en la aperturista corte de Weimar y que tenía a gala ser "amiga" de la reina Victoria, sí quería esa boda de su Fritz con Vicky, pero Wilhelm, de entrada, hubiese preferido para su hijo, al parecer, una gran duquesa rusa. Eso tenía su sentido, porque una hermana muy querida de Wilhelm, Charlotte, se había casado con el que luego fue zar Nicolás I de Rusia, adoptando el nombre ortodoxo de Alexandra Feodorovna.

De todas maneras, pienso que Vicky fue una mujer profundamente maternal -a diferencia de la reina Victoria-. Vicky vivía con entusiasmo cada embarazo, no consideraba el parto una repugnante experiencia que la pusiese al nivel de un animal, apreciaba la idea de la lactancia materna, etc. De hecho, sus relaciones con el resto de sus hijos...Segismund, Victoria, Waldemar, Sophia y Margaret, estuvieron muy marcadas por su intensa devoción hacia ellos. La excepción fueron los tres primeros...Willy, Charlotte y Henry (aunque con Henry las relaciones mejorarían, y no poco, después de la boda de éste con una de sus primas hessianas). Quizá los primeros llegaron antes de tiempo, cuando era demasiado joven, cuando estaba recien llegada a la corte prusiana y se reafirmaba a sí misma cada día sin contemporizar en absoluto con la realidad circundante. No sé, la verdad.


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 Asunto: Re: KAISER (WILHELM II)
NotaPublicado: 09 Mar 2014 10:22 
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Llegados a este punto, considero que os va gustar mucho ver este documental puesto en el otro hilo, por el valor de las cartas que se envían Vicky y su madre y que aquí se muestran.

post244387.html#p244387

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 Asunto: Re: KAISER (WILHELM II)
NotaPublicado: 09 Mar 2014 10:31 
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josefita escribió:
Otra foto donde el parecido es indiscutible.

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Uy, acabo de reparar en que la habías subido, Josefita. Esa foto pertenece a una sesión que se realizó en el mes de febrero de 1862. De la misma sesión:

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Hay que reconocer que con el conejito de peluche está más adorable, jejeje.


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 Asunto: Re: KAISER (WILHELM II)
NotaPublicado: 09 Mar 2014 16:37 
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Conviene tener en mente un hecho: Alberto ser murió con apenas 42 años. Incluso en aquella época, cuando la esperanza media de vida era muy sensiblemente inferior a la que disfrutamos en el mundo occidental actualmente, Alberto se murió prematuramente, mucho antes de lo que hubiera podido imaginar ninguno de sus coetáneos. No es de extrañar que su viuda quedase absoluta y completamente atrapada en aquel duelo inesperado. Tampoco es de extrañar la desolación de sus ocho hijos mayores, ya que la pequeña, Beatrice, apenas le sacaba unos pocos años a los nietos prusianos.

Para Vicky, la sensación de pérdida, de repentina orfandad, fue abrumadora. Estuvo profundamente abatida durante semanas, que coincidieron con el inicio de su tercer embarazo. Han sido varios los autores que han puesto de relieve el hecho de que la muerte de Alberto dejó a Vicky privada de su consejero aúlico, aquel padre al cual adoraba y que se tomaba el máximo interés en mantenerla lo mejor encauzada posible, en una etapa verdaderamente crucial. Porque Alberto, recordemos, se murió justo al final de 1861 y el año 1862 se estrenó con notable agitación política y social en Prusia.

Unas elecciones dieron una amplia mayoría en la Cámara a los liberales, que debían ser quienes liderasen la legislatura inaugurada el 14 de enero de 1862. Aquello provocó un inmediato temor al futuro inmediato por parte de los Junkers y, en conjunto, de la naciente clase media prusiana que tendía a alinearse con los conservadores; había miedo a que el sector más radical del liberalismo impusiese sus postulados. El rey Wilhelm estaba también preocupado, tanto que el 16 de enero, o sea apenas cuarenta y ocho horas después del inicio de legislatura, despachó órdenes altamente confidenciales para tener dispuesto un completo despliegue de unidades militares en Berlín en caso de que, con la euforia del reciente triunfo liberal, se produjese, también, una sublevación popular.

Por muy abatida que estuviese Vicky ante la reciente defunción de su adorado padre, no pudo ser indiferente a ese clima de creciente tensión que tanto acusaba su querido Fritz. Fritz estaba francamente horrorizado ante las disposiciones, de carácter claramente reaccionario, de su padre. La opinión de Fritz -y no se la guardó para sí mismo...- era que el rey debía buscar un punto de encuentro con el sector moderado del liberalismo prusiano, encarnado en hombres como August von Saucken-Julienfelde, Wilhelm Grabow o el mismísimo duque Victor de Ratibor, a la vez príncipe Hohenlohe-Schillingsfürst. Pero Wilhelm se negaba a tomar en cuenta los puntos de vista de un Fritz que íba acumulando verdadera frustración ante la obstinada postura de su regio progenitor. Que aquel Parlamento de mayoría evidentemente liberal se negase a aprobar las peticiones de Wilhelm para incrementar el presupuesto militar fue estropeando más las relaciones entre el monarca y la asamblea en la cual residía el poder legislativo. Las cosas empeoraron rápidamente, desde mediados de enero a principios de marzo. Exasperado por la rotunda negativa del Parlamento ante sus requerimientos, Wilhelm decidió demostrar su fortaleza disolviendo la cámara el 11 de marzo y destituyendo el 13 de marzo a los ministros liberales de su gabinete. Ese 13 de marzo, Wilhelm encargó la formación de un nuevo gabinete ministerial al conservador Adolf, príncipe von Hohenlohe-Ingelfingen. Cinco días después, en una carta dirigida a su embarazada esposa Vicky, Fritz se lamentaba, amargamente, de no conseguir que su padre accediese siquiera a considerar otros puntos de vista diferentes del suyo propio. El 18 de marzo se produjo una penosa discusión entre Wilhelm y Fritz, después de que, en presencia del ministro Alexander von Schleinitz, el primero acusase al segundo de una constante "deslealtad" hacia su padre y soberano, a quien debía doble fidelidad por ser a su padre y su soberano. Fritz se quedó profundamente tocado por la diatriba acusadora de Wilhelm.

En esa tesitura, tremendamente compleja tanto en el plano familiar como en el institucional al enfrentar a un padre e hijo que eran a la vez rey y príncipe heredero, Alberto, con su experiencia y su sagacidad política, hubiera podido servir de elemento apaciguador para su hija favorita y su yerno. Pero Alberto, por desgracia, había muerto en diciembre de 1861 dejando a la reina Victoria inmersa en un luto un tanto morboso. Así las cosas, Fritz y Vicky se sintieron profundamente solos en la corte prusiana que cerraba filas en torno al rey Wilhelm.


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 Asunto: Re: KAISER (WILHELM II)
NotaPublicado: 09 Mar 2014 21:15 
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Registrado: 05 Jul 2012 20:41
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El ¨perfecto¨ Alberto parace demasiado bueno para ser real. ¿Tendría una faceta oculta , que su temprana muerte y la obsesión controladora de su viuda, nos ha impedido conocer?. ¿ Parte de los diarios que fueron quemados por la princesa Beatriz, se referiría a ella?.
Su espíritu impoluto parece rondar vengativamente sobre sus dos hijos mayores y su primer nieto. Probablemente, hacía falta la seguridad en si mismo y la alegría de vivir de Bertie, para escapar de él.


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