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 Asunto: FEDERICO II EL GRANDE (1712-1786), REY DE PRUSiA.
NotaPublicado: 25 Sep 2017 03:42 
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Uno de los personajes historicos que esta en mi Top 10 de FASCINANTES es nada mas y nada menos que FEDERiCO II DE PRUSiA apodado "El Grande" sin duda uno de esos reyes que dejaron huella en la historia convirtió su país en una de las principales potencias militares, a la vez que se ganaba el favor de la elite cultural de su época. Consiguió la Prusia polaca en el primer reparto de Polonia y libró tres guerras contra Austria. Gobernó de forma autocrática y se dedicó al estudio de la filosofía, la historia, la poesía, la música y la literatura francesa. Fue un músico de talento, admirado incluso por Napoleon Bonaparte.. Voy a tratar de contarles algo de el y por supuesto que todos en el foro (los interesados) aporten en el tema. ;)

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Perteneciente a la Casa Hohenzollern, hijo de Federico Guillermo I y Sofía Dorotea de Hannover, fue uno de los máximos representantes del despotismo ilustrado del siglo XVIII

Nació en Berlín el 24 de enero de 1712. Como príncipe heredero fue educado bajo la autoritaria supervisión de su padre para ser militar y buen administrador.

A pesar de que el deseo de su padre es que su educación sea enteramente religiosa y pragmática, Federico se inclina hacia la literatura francesa y otras inquietudes intelectuales. Con ayuda de su tutor, Jacques Duhan, Federico consigue una biblioteca secreta sobre poesía, literatura griega y romana, y filosofía francesa, de tres mil volúmenes, con la que suplementa sus lecciones oficiales.​ Además, se le anima por su madre y sus tutores para que mantenga correspondencia con filósofos de la Ilustración, lo que contrasta con su rechazo a la disciplina de la Corte y a las tradiciones militares prusianas. Aunque Federico Guillermo, su padre, es un devoto calvinista, teme el propio dogma fundamental de ésta: la elección incondicional. Para evitar que este pensamiento le causara problemas a su hijo en la forma de pensar y actuar, Federico Guillermo ordena que no se le enseñe nada relativo a las ideas del calvinismo ni religiosas en general, en especial que ni siquiera que se le mencione la palabra predestinación. Pese a que Federico resulta poco devoto, sí que termina por adoptar las mismas ideas calvinistas

Federico Guillermo a veces despreciaba a su hijo, e incluso lo obligaba a besarle los pies, el joven príncipe que un día debía ser Federico el Grande, parecía no tener otra afición, en su primera juventud, que la de componer versos y hacer música.

Un día, cansado de los malos tratos que sufría, resolvió huir a Inglaterra; fue apresado y encerrado en Küstrin, en donde permaneció durante más de un año. Este suceso hizo prudente a Federico. A fines de noviembre de 1730, teniendo 18 años, prometió a su padre completa sumisión, haciendo todo lo posible para agradarle. Federico Tuvo en su hermana Guillermina una gran aliada, con quien mantendria una estrecha relación durante toda su vida.

Obtuvo así perdón y su padre le confió un regimiento; en 1734, en la guerra de sucesión de Polonia, tomó parte contra los franceses y demostró tales aptitudes para el arte militar, que Federico Guillermo tuvo por él una gran admiración.

Gracias a una gobernanta y un preceptor emigrados de Francia, durante su infancia Federico II aprendió francés a la perfección, hasta el punto de que se comunicaba en esa lengua con su hermana mayor. Federico hizo que en su corte tan sólo se hablara en francés, el idioma de la sociedad elegante y de la cultura avanzada en la época, mientras que despreciaba todo lo escrito en alemán. Compuso varios libros en la lengua de Molière, como su tratado juvenil Anti-Maquiavelo, en el que criticaba con dureza las intrigas y estrategias del autor italiano, así como numerosos opúsculos y prefacios en los que desarrollaba las ideas anticlericales y libertinas de la Ilustración. Por todo ello, en cuanto fue proclamado rey, Federico II se empeñó en atraer a su corte de Berlín a sabios y escritores franceses.

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Federico accedió al trono a los 28 años de edad despues de la muerte de su padre Federico Guillermo I. En el momento de su subida al trono como Rey en Prusia en 1740, Prusia estaba formada por una variedad de territorios separados, entre los que se encontraba el Ducado de Cleves, el Condado de Mark y el Condado de Ravensberg, al oeste del Sacro Imperio Romano Germánico; el Margraviato de Brandeburgo, Pomerania Occidental y Pomerania Central, al este del Imperio, y Reino de Prusia (el antiguo Ducado de Prusia), fuera del Imperio y bordeando la República de las Dos Naciones. El título Rey en Prusia hacía referencia al señorío exclusivamente sobre el antiguo Ducado, y Federico se declararía Rey de Prusia a partir de 1772, tras haber adquirido gran parte del resto de la región prusiana.

Durante su largo reinado (1740 a 1786) se convierte en exponente del despotismo ilustrado, en el que introduce algunas reformas inspiradas en esta corriente. Impulsa la codificación del Derecho prusiano, según el principio de que la ley debe proteger a los más débiles: abolición de la tortura, independencia judicial. Fomenta la colonización a base de inmigrantes procedentes de las zonas más despobladas y atrasadas del reino. Federico II tuvo como principal objetivo el engrandecimiento de Prusia y de su propio poder y puede ser considerado un modelo de déspota ilustrado. Tenemos que tener en cuenta que el despotismo ilustrado supone el culmen del absolutismo. Las políticas ilustradas podrían ser beneficiosas para el conjunto de la comunidad pero, en esencia, pretendían acrecentar el poder monárquico y si entraban en colisión con este principio no se adoptaban o se suspendían. Intentemos ver qué políticas para comprobar cómo fue su despotismo ilusrado. También terminaremos comprobando las sombras que generó esta forma de ejercer el poder.

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En primer lugar, el monarca prusiano continuó con la política económica emprendida por sus antecesores fomentando la agricultura porque era condición fundamental para su política pronatalista. Necesitaba alimentar a una población creciente, pilar para construir un Estado poderoso en el centro de Europa. Pero el crecimiento agrícola tenía además una dimensión financiera, ya que podía sufrir una mayor carga fiscal con el fin de aumentar los ingresos del Estado. La agronomía fue una de sus pasiones, en el siglo de la fisiocracia. En la Prusia oriental promocionó la colonización de tierras, consciente de que había grandes regiones asoladas después de la Guerra de los Siete Años, con vacíos demográficos y núcleos urbanos arruinados. Para reconstruir estas vastas regiones buscó inmigrantes fuera de Prusia. En Frankfort-on-Maine y en Hamburgo llegó a reclutar unos trescientos mil inmigrantes, muchos de ellos holandeses y frisones. Eso le permitió crear novecientas aldeas nuevas. La inmigración recibió incentivos por parte del monarca con planes de repoblación forestal, irrigación de campos, aportación de materiales para construir, distribución gratuita de semillas y exenciones del servicio militar. Consciente de los avances agronómicos ingleses introdujo los piensos artificiales para el engorde del ganado bovino no sólo por su dimensión alimenticia sino también por el estiércol para el abono. Levantó silos para llenarlos de grano en previsión de los años difíciles tanto por malas cosechas como por guerras. Federico impuso su autoridad para que los nobles imitasen su política en sus tierras y dominios, especialmente en Silesia. Sin lugar a dudas, todos estos esfuerzos tuvieron resultados porque el Este se transformó en lo económico, además de la evidente germanización de los espacios. Federico promocionó la producción textil en Silesia y de paños, gracias a la llegada de artesanos franceses. También se atendió a las industrias de lujo como la porcelana, los terciopelos y las sedas. Pero estas manufacturas necesitaban materias primas por lo que hubo que introducir la sericultura y la cría de ovejas merinas. Otro de los ramos manufactureros que se atendió fue el de la metalurgia. En este sentido se plantearon fundiciones en Spandau, no muy lejos de Berlín.

En el plano comercial hubo una apuesta por la navegación fluvial. Se construyó el canal de Bromberg, entre los ríos Vístula y Oder. También se hizo el canal Finow entre el Oder y el Elba. En el comercio exterior se optó por crear una compañía privilegiada real, ya que el capital lo aportaría el Estado. También se fundó el Banco de Berlín y se estabilizó el thaler, la moneda Prusiana.

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Federico II ha pasado a la historia como un eficiente administrador pero, en realidad no hizo grandes reformas en esta materia. Lo que pretendía era poder recaudar más para poder financiar sus reformas militares encaminadas a la creación de un potente ejército, su gran pasión. En 1766 decidió poner al frente de la administración de Hacienda a un francés, Delahaye de Launay. El nuevo responsable no varió la base fiscal típica del Antiguo Régimen que, como es sabido, se sustentaba en el predominio de los impuestos indirectos, dadas las exenciones fiscales de los estamentos privilegiados. En Prusia los principales impuestos procedían de las aduanas, las tasas de las bebidas, y de los monopolios sobre el café y el tabaco. Pero este tipo de imposición siempre era impopular y hubo protestas. En materia religiosa Federico II Como miembro de la familia Hohenzollern fue educado en el calvinismo, religión que practicó, al menos nominalmente, durante toda su vida. Sin embargo, debido a sus ideas ilustradas y su supuesta relación con la francmasonería, la religión nunca tuvo importancia en el pensamiento del rey, por lo que, a pesar de sus prácticas religiosas públicas (algo por otra parte indispensable en un Rey para la epoca), se podria decir que Federico II era un Deista.

Pese a sus ideales protestantes, cabe destacar la tolerancia de Federico hacia católicos y judíos en contraste con otros países de la Europa reformada. A pesar de ello, tan sólo aquellos que mantenían prácticas protestantes podían ser elegidos por el rey para desempeñar cargos públicos. Aunque respetaba a las dos ya nombradas religiones, sobre todo durante el final de su vida desarrolló un fuerte sentimiento en contra de otros credos. Ejemplos de esto son la desmantelación de conventos católicos en Polonia o su marcado antisemitismo.

El despotismo ilustrado y Federico en particular tuvo una especial preocupación por la educación. En Prusia se estableció una legislación que hacia obligatoria la educación hasta la pre-adolescencia pero eso exigía una fuerte inversión económica. No había maestros suficientes. En lo que sí se progresó fue en enseñanza secundaria, ya que el rey Prusiano estaba muy preocupado con la formación de los funcionarios. Fiel a su espíritu tolerante en materia religiosa acogió a los jesuitas expulsados de Francia, conocedor de la valía pedagógica de la Compañía. Por otro lado, impulsó la Academia de Berlín.

Federico engrandeció el ejército prusiano. Mirabeau, bien conocedor de esta materia por un libro que publicó, llegó a decir que Prusia no era un Estado con un poderoso ejército sino que había un ejército que ocupaba un Estado. En primer lugar, consiguió más que duplicar el número de efectivos igualando la cifra a la del ejército francés. Una parte de la tropa estaba compuesta por campesinos que podían volver a sus aldeas para las tareas agrícolas de la cosecha. El resto eran voluntarios, siendo muchos de ellos extranjeros, a los que se les permitía, además, poder trabajar en las manufacturas cuando no estaban de servicio. Estas dos medidas permitían tener soldados satisfechos y las tareas productivas no se veían alteradas con el consiguiente beneficio económico.

La oficialidad estaba compuesta por nobles. Se formaban en las escuelas de cadetes y los superiores después pasaban a la Academia de Guerra de Berlín. Federico tenía muy claro que sus oficiales debían tener este origen social porque solamente ellos tenían el sentido del honor y porque el valor de las tropas dependía del de sus oficiales.

El ejército prusiano se caracterizó por una fuerte disciplina. El adiestramiento y entrenamiento del soldado era muy estricto y se podía llegar al castigo físico con facilidad.

Federico II de Prusia representa, quizá mejor que cualquier otro monarca, el modelo de rey ilustrado. Gran intérprete de flauta travesera, poeta notable, filósofo atento, erudito y amante de las letras, encarnó durante el siglo XVIII ese tipo de monarquía y de gobierno que tanto preconizaban los filósofos del Siglo de las Luces. Voltaire lo llamó el «Salomón del Norte», y le dedicó versos entusiastas, contraponiéndolo al monarca francés, el frívolo Luis XV rey de Francia.


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Al acceder al trono decidió ocupar la Silesia, para asegurarse el dominio de ciertas tierras a las cuales los Hohenzollern afirmaban tener derechos, y ofreció su apoyo militar a María Teresa para compensarla. Algunas semanas después, durante el transcurso de una fiesta y en forma subrepticia, se retiró de su palacio y de la capital para unirse a sus tropas y ponerse a su frente.

Francia, que veía en Austria a un enemigo tradicional, se unió a Prusia y mientras Federico terminaba la conquista de Silesia, los franceses llegaban por el oeste y se adueñaban de Bohemia, donde el elector de Baviera fue proclamado rey. María Teresa, en 1742, por el tratado de Breslau cedió la Silesia a Federico II, pero con la intención de recuperarla un día; estaba muy lejos la terminación de la guerra.

Amenazado de nuevo por Austria, Federico II se incorporó a sus antiguos aliados (1744), pero encontrando que Luis XV lo secundaba mal, se separó y firmó el tratado de Dresde en 1745, antes de estar concluida la guerra, que recién terminó para los franceses en 1748 con la paz de Aix-la-Chapelle. Luis XV victorioso demostró un desinterés absurdo; se diría que había trabajado “para el rey de Prusia”.

En 1756 Francia se aproximó a Austria por el tratado de Versalles y Federico II se alió a Inglaterra por el tratado de Whitehall. La guerra llamada de los siete años comenzó. Derrotado en Kóllin en 1757 por el general Daun, Federico tomó su revancha el mismo año sobre los franceses comandados por el incapaz Soubise; sin embargo, el pequeño reino de Prusia estaba rodeado por una formidable coalición a la cual se había unido Rusia. Federico II tuvo que batirse en todas sus fronteras, a veces victorioso y otras veces pareciendo que estaba al borde del abismo.

Berlín fue ocupada dos veces; la primera por los austríacos y la segunda por los rusos. Se opina que su genio de estratega y el valor de su ejército tuvieron menos importancia para su salvación que la muerte de la emperatriz Isabel de Rusia acaecida en 1762.

Tuvo un admirador en la persona del nuevo zar, Pedro III, quien retiró su ejército; entonces Francia y Austria renunciaron a la prosecución de las operaciones y por el tratado de Hubertsburgo en 1763, Federico II quedó definitivamente como el amo de Silesia.

En el curso de todas sus campañas Federico II había dado pruebas de una notable rapidez en sus maniobras, lo que le permitió atacar a sus adversarios uno a uno, a fin de no sucumbir bajo el peso del número..

Federico lideró personalmente a sus fuerzas militares en múltiples ocasiones, llegando a sufrir la muerte a balazos del caballo que montaba hasta en seis ocasiones durante las batallas que libró. A menudo es admirado como uno de los más grandes genios en táctica militar de la historia, especialmente por su uso del orden oblicuo en batalla, mediante el cual el ataque se enfoca sobre el flanco del oponente, permitiendo una ventaja local en ese punto y neutralizando una posible debilidad general en cuanto a fuerzas numéricas. Más importantes incluso fueron sus éxitos tácticos sobre el mapa de operaciones, especialmente en aquellas múltiples ocasiones en las que logró evitar la unificación de oponentes que le podrían superar en número gracias a estar ubicado en el lugar y en el momento correctos para poder contener a los ejércitos enemigos que invadían el territorio prusiano. Las batallas más notables de Federico fueron las batallas de Hohenfriedberg, Rossbach, y la Leuthen.

Un ejemplo del lugar que ocupa Federico en la historia militar se puede observar en Napoleón Bonaparte, que admiraba al rey prusiano como el más grande genio táctico de todos los tiempos.​ Tras la victoria de Napoleón sobre la Cuarta Coalición, en 1807, visitó la tumba de Federico en Potsdam e indicó a los oficiales que le acompañaban que, de haber estado vivo Federico, en ese caso no estarían ellos ahí.

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En el ámbito teórico militar, Federico fue un personaje muy influyente cuyos análisis provenían de su directa y extensa experiencia en los campos de batalla. Escribió estudios sobre estrategia, táctica, movilidad y logística.

La grandeza de Prusia sento sus bases gracias a este gran personaje y monarca de la historia Europea que supo asumir un papel Principal en todo el continente.

Sus victorias Militares a lo largo de su vida, unidas a la reorganizacion del ejercito Prusiano, convirtiendolo en el mejor preparado de Europa, modificaron el equilibrio politico del Sacro Imperio Romano Germanico y otorgaron asi el papel de POTENCIA a Prusia en toda Europa.

En 1785, Federico II firma un tratado de amistad y comercio con los Estados Unidos de América, el reconocimiento de la independencia de la nueva nación americana. Cerca del final de su vida, Federico se vuelve cada vez más solitario. Su círculo de amigos en Sanssouci muere poco a poco y sin reemplazos, y Federico se convierte cada vez más en alguien crítico y arbitrario, por la frustración de la administración pública y su cuerpo de oficiales.

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Federico II de Prusia moriria definitivamente el 17 de Agosto de 1786 en el palacio de Sansoucci, a la edad de 74 años. No dejo herederos. Su sucesor fue su sobrino Federico Guillermo II quien reinaria desde 1786 hasta su muerte en 1797.


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 Asunto: Re: FEDERICO II EL GRANDE (1712-1786), REY DE PRUSiA.
NotaPublicado: 25 Sep 2017 23:45 
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Registrado: 16 Ene 2013 18:33
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'Federico II de Prusia moriria definitivamente el 17 de Agosto de 1786 en el palacio de Sansoucci, a la edad de 74 años.'

¿Cómo es eso de 'moriría definitivamente'? ¿Hay alguna otra forma?

Un poquito más en serio, esta hagiografía de Friedrich der Grosse me suena un punto incompleta, como de texto escolar. Echo de menos, por ejemplo, su fantástica boda, esa en que cancela su noche de bodas huyendo despavorido de una esposa que, por lo visto, le gustaba mucho menos que los apuestos gastadores de su guardia. Otra cosa que echo en falta es la enumeración de los que le ayudaron de un modo decisivo a engrandecer el estado prusiano. De hecho, hay alguno al que le debe no sólo batallas decisivas, sino toda una guerra. Las buenas biografías de Friedrich II rara vez olvidan a Friedrich von Seydlitz, por poner un ejemplo. Es bueno acercarse a la estatua de Friedrich der Grosse en el Unter den Linden y examinar los frisos de aquellos que le hicieron grande. Entre todos ellos destaca Seydlitz, pero hay unos cuantos más. Su idilio platónico con Voltaire no compensa una misoginia estructural (en castellano cheli diríamos ramalazo) que disimulaba como buenamente podía. Las mujeres, es de reconocer, no le gustaban mucho, y la que menos de todas la Kaiserin Maria Theresa von Österreich, la gran matrona de Europa (14 hijos, creo recordar), a la cual arrancó Schlesien de la peor manera posible: tras una guerra de Siete Años que le ganó, precisamente, el Freiherr von Seydlitz.

Siendo Friedrich der Grosse uno de los grandes monarcas europeos del XVIII, a ninguno de nosotros nos vendría mal un estudio profundo de quién era, cómo era, qué cosas hizo y de qué inútiles se aprovechó. Y qué cosas nos dejó en herencia. A falta de mejor ejemplo, el hermosísimo Hohenfriedberger. Si habéis visto Barry Lyndon quizá recordéis la escena en que un coronel prusiano entrega a Redmond Barry dos Luises de Oro ante el regimiento formado en U. Una escena grandiosa, pero no lo sería tanto de no sonar, hipnóticamente, el prodigioso Hohenfriedberger.


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 Asunto: Re: FEDERICO II EL GRANDE (1712-1786), REY DE PRUSiA.
NotaPublicado: 26 Sep 2017 03:51 
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Registrado: 18 Jul 2017 21:24
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Ubicación: Valencia
Upridge escribió:
'Federico II de Prusia moriria definitivamente el 17 de Agosto de 1786 en el palacio de Sansoucci, a la edad de 74 años.'

¿Cómo es eso de 'moriría definitivamente'? ¿Hay alguna otra forma?

Un poquito más en serio, esta hagiografía de Friedrich der Grosse me suena un punto incompleta, como de texto escolar. Echo de menos, por ejemplo, su fantástica boda, esa en que cancela su noche de bodas huyendo despavorido de una esposa que, por lo visto, le gustaba mucho menos que los apuestos gastadores de su guardia. Otra cosa que echo en falta es la enumeración de los que le ayudaron de un modo decisivo a engrandecer el estado prusiano. De hecho, hay alguno al que le debe no sólo batallas decisivas, sino toda una guerra. Las buenas biografías de Friedrich II rara vez olvidan a Friedrich von Seydlitz, por poner un ejemplo. Es bueno acercarse a la estatua de Friedrich der Grosse en el Unter den Linden y examinar los frisos de aquellos que le hicieron grande. Entre todos ellos destaca Seydlitz, pero hay unos cuantos más. Su idilio platónico con Voltaire no compensa una misoginia estructural (en castellano cheli diríamos ramalazo) que disimulaba como buenamente podía. Las mujeres, es de reconocer, no le gustaban mucho, y la que menos de todas la Kaiserin Maria Theresa von Österreich, la gran matrona de Europa (14 hijos, creo recordar), a la cual arrancó Schlesien de la peor manera posible: tras una guerra de Siete Años que le ganó, precisamente, el Freiherr von Seydlitz.

Siendo Friedrich der Grosse uno de los grandes monarcas europeos del XVIII, a ninguno de nosotros nos vendría mal un estudio profundo de quién era, cómo era, qué cosas hizo y de qué inútiles se aprovechó. Y qué cosas nos dejó en herencia. A falta de mejor ejemplo, el hermosísimo Hohenfriedberger. Si habéis visto Barry Lyndon quizá recordéis la escena en que un coronel prusiano entrega a Redmond Barry dos Luises de Oro ante el regimiento formado en U. Una escena grandiosa, pero no lo sería tanto de no sonar, hipnóticamente, el prodigioso Hohenfriedberger.


No se si sepas que la idea de crear un hilo es para que TODOS los que conozcan del personaje del que se habla aporten al tema y lo engrosen aun mas, di la idea, abri el hilo y espero que todos aporten lo que conozcan. Estoy algo ocupado buscando y redactando mas cosas no solo del gran Rey Prusiano sino de otros hilos que he visto interesantes en el foro. :bien:


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